ACCIDENTE CON OCASIÓN, ANÁLISIS DEL CASO.


Nos ha parecido interesante  esta resolución de SUSESO, Dictámen Nº 077748, del 4 del 12 del 2015, en cuanto, los hechos a que se refiere, como las reflexiones que ha provocado en el organismo fiscalizador, resultan asaz importantes. En efecto, en primer lugar se trata de un accidente ocurrido en circunstancias que el trabajador se desplazaba desde un lugar de trabajo  dispuesto por la empresa  patrona, hacia otro lugar de trabajo también  señalado por el empleador.. Ahora bien, la Mutual reclamante sostiene que el trabajador  habría abandonado su puesto de trabajo al que había sido destinado provisoriamente, para volver al que prestaba servicios en forma permanente. La reclamante señala que esta salida sin permiso fue para devolver un  celular a un compañero y para firmar el libro de control de asistencia. Insistiendo que esto último carecía de importancia y trascendencia para los efectos de la calificación de las lesiones como  accidente del trabajo, por lo que concluye la reclamante que  la salida del trabajador  y la vuelta a su lugar de trabajo  permanente no está relacionado con las funciones, sino, con un hecho personal, que es, devolver el celular a un compañero.

Respecto al libro de Asistencia la SUSESO estima que “tal conclusión no es aceptable, pues el libro de asistencia constituye una herramienta de control y registro de asistencia cuya importancia no puede ser ignorada.”

Entonces, debemos tener presente siempre que la acción  destinada a cumplir con esta formalidad es parte del trabajo, se encuentra relacionada con el y en consecuencia, las lesiones que ocurran directamente relacionadas o al menos en forma indirecta, deben ser consideradas accidentes del trabajo.

Por otra parte, la afirmación del trabajador cuenta con la declaración de dos testigos que han expresado que la vuelta a su sede laboral tuvo dos  razones: firmar el libro de asistencia y devolver el celular a su compañero. Por lo que, tampoco  puede ser desechada esta afirmación desde que hay, además, de razones de orden administrativo, esto es, la formalidad de cumplir con el registro de la asistencia, una prueba eficiente sobre esta materia.

 

De todos modos, cabe advertir que si firmó o no el libro de asistencia, lo que en realidad no hizo precisamente por la ocurrencia del accidente, debe  estarse a la intención que motivó al trabajador, especialmente si ha sido acreditada y, al hecho indubitado que el hecho dañoso ocurrió entre dos lugares de trabajo.

Lo que no debe quedar al margen del análisis es la posición de la reclamante, pues, se basa esta en un hecho cierto el que se refiere a que no hay accidente del trabajo sino hay relación causal, es decir, que la lesión esté directa, o al menos, indirectamente relacionada con las funciones del trabajador, ello por el principio que no hay accidente laboral si este no está en relación al trabajo. De ahí que se insista en establecer que la motivación del trabajador de volver a su sede base, no fue por razon de sus funciones. Lo que no fue aceptado por SUSESO.

 

Finalmente, quisiéramos llamar la atención en un hecho que se ha transformado en un mito en los Ingenieros o Técnicos en  prevención de riesgos laborales y es la cuestión del permiso. Se piensa que si el trabajador sale de la empresa con permiso de su Jefe, los accidentes que tenga son calificables de accidentes del trabajo he imputables a la Empresa. Gran error. El permiso no determina nada. Lo que determina la calidad del siniestro es si la acción, tarea o labor que el trabajador realizaba al momento de ocurrir el hecho, estaba o no en relación con el trabajo. En este sentido, si el trabajador es autorizado para un trámite personal aunque tenga la autorización de la Gerencia General, nunca será accidente del trabajo. Al contrario, el trabajador sale de la empresa sin dar aviso, pero  va a realizar una labor relacionada con sus funciones y en beneficio de la empresa empleadora, en este caso, aún que no cuente con permiso se trata de una lesión ocurrida en relación al trabajo, en consecuencia será accidente del trabajo.


VEAMOS EL DICTÁMEN ALUDIDO, para mayor claridad.

 

 

1.- Esa Mutualidad se dirigió a esta Superintendencia, solicitando un pronunciamiento con respecto a la calificación del accidente que sufrióel interesado, el 1 de junio del año 2014, y que le causó la muerte el 7 de julio del mismo año.

Expresa que, si bien inicialmente calificó el aludido siniestro como accidente del trabajo, por cuanto ocurrió cuando el interesado se trasladaba desde una dependencia de su empleadora hacia otra de la misma, ante una solicitud de revisión de la citada empresa, ha concluido que sería de origen común.

En efecto, de acuerdo al informe de investigación del accidente, consta que al momento de sufrir el siniestro, el interesado había abandonado su puesto de trabajo como guardia (ubicado en la Plaza Los Dominicos) y "sin autorización de su supervisor, motivado por asuntos personales", se trasladó a las instalaciones del Centro Deportivo ubicado en Reina Astrid, para devolver a una compañera de trabajo un celular (que ésta le prestó, para que pudiera ver partidos de fútbol), además, para firmar un libro de asistencia por los días 30 y 31 de mayo de 2014, y por el 1 de junio de 2014, que no había llenado oportunamente, porque no tenía hojas suficientes para todos los trabajadores, al momento de ingresar a su turno.

En el citado informe de investigación se cuenta, entre otras, con las declaraciones de las dos guardias de seguridad, doña Paula Farfán y Nadia Cubillos, y del supervisor y de un Inspector Municipal de Las Condes, quienes expusieron lo antes manifestado.

Al respecto, esa Mutualidad señala que las dependencias entre las cuales el interesado se desplazó, se encuentran a una distancia de 3 kilómetros aproximadamente y el concurrir a firmar el libro de asistencia "no pudo ser un hecho determinante" para su desplazamiento, pues de acuerdo a la declaración del contador, tales firmas no son necesarias para el pago de remuneraciones del mes de mayo, por cuanto éste se realiza de acuerdo a la información que los supervisores entregan diariamente a la central. A mayor abundamiento, agrega que el libro se traslada por el supervisor para facilitar la firma por parte de los guardias y, más aún, su no firma, no lleva aparejada ninguna sanción.



De lo anterior, por tanto, concluye que el motivo por el cual el trabajador se ausentó de su trabajo (aproximadamente a las 17:00 horas del 1 de junio de 2014) fue uno ajeno a sus labores, esto es, devolver el celular a su compañera de labores, circunstancia en la que, cuando retornaba a su puesto de trabajo, fue atropellado por un vehículo particular.

2.- Sobre el particular, esta Superintendencia cumple con manifestar que conforme al inciso primero del artículo 5° de la Ley N° 16.744, es accidente del trabajo toda lesión que una persona sufra a causa o con ocasión del trabajo y que le produzca incapacidad o muerte. De lo antes expuesto, se desprende que para que se configure un accidente del trabajo es preciso que exista una relación de causalidad entre la lesión y el quehacer laboral, la que puede ser directa o inmediata, lo que constituye un accidente “a causa” o bien mediata, caso en el cual el hecho será un accidente “con ocasión” del trabajo, debiendo constar el vínculo causal en forma indubitable.

En la especie, de acuerdo a los antecedentes tenidos a la vista, especialmente del Informe de Investigación del accidente, se encuentra establecido que el 1° de junio de 2014, en circunstancias que se desplazaba desde la instalación del Centro Deportivo Rolf Nathan ubicado en Reina Astrid N° 879, a la instalación de Plaza Los Dominicos, el interesado fue atropellado aproximadamente a las 18:25 horas, por un vehículo particular, que le causó lesiones que le produjeron la muerte el 7 de julio del mismo año.



Al respecto, cabe señalar que si bien el señor Yefe desempeñaba sus funciones habituales de guardia en el aludido Centro Deportivo R. Nathan, el día del accidente, fue requerido para que prestara sus servicios en el otro centro de trabajo ubicado en Plaza Los Dominicos, del cual posteriormente se ausentó sin permiso y sin informar a su superior (sólo manifestó "Voy y vuelvo", a su compañera), alrededor de las 17:00 horas, para volver al Centro Deportivo Rolf Nathan. Pues bien, de acuerdo a declaraciones de al menos dos compañeras de trabajo, dos fueron las razones para este desplazamiento: firmar el libro de asistencia por los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio de 2014 y devolver un celular a su colega.

Si bien se ha sostenido que el motivo principal por el cual el trabajador volvió al Centro Deportivo ubicado en Reina Astrid fue el devolver el celular a su compañera y no el firmar el libro de asistencia, por cuanto éste último trámite no afectaría el pago de las remuneraciones del trabajador y su incumplimiento no conllevaría sanción, tal conclusión no es aceptable, pues el libro de asistencia constituye una herramienta de control y registro de asistencia cuya importancia no puede ser ignorada. Tanto es así, que de la declaración de la Encargada de Remuneraciones, se desprende que su llenado era algo que se buscaba incentivar entre los trabajadores. En efecto, lo anterior, por cuanto al ser consultada si era habitual que los trabajadores dejaran sin firmar el aludido libro, respondió: "es habitual, e incluso cuesta crear el hábito en los trabajadores".



De lo señalado se puede concluir que uno de los motivos que llevaron al trabajador a desplazarse, fue el firmar el libro de asistencia, lo que sumado al hecho que su trayecto se produjo entre dos lugares de trabajo, siendo el lugar al que volvía aquel donde debía seguir cumpliendo sus funciones, permite afirmar que entre el accidente que sufrió y sus labores existió una relación de causalidad indirecta, lo que amerita calificarlo como ocurrido con ocasión del trabajo.

Establecido lo anterior, tampoco resulta admisible como contraargumento el que el interesado se hubiera ausentado de su puesto de trabajo sin avisar a su superior, pues sólo se exceptúan de la calificación de accidentes del trabajo, aquellos contenidos en el inciso cuarto del artículo 5° de la Ley N° 16.744 (los debidos a fuerza mayor extraña que no tenga relación alguna con el trabajo y los producidos intencionalmente por la víctima).

3.- Por lo tanto, en virtud de lo expuesto precedentemente, esta Superintendencia califica el accidente que sufrió el interesado, el 1 de junio de 2014, como ocurrido con ocasión del trabajo, por lo que esa Mutualidad deberá modificar su resolución en tal sentido.

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